Nombre: Titanes del Pacífico: Insurrecciòn
Director: Steven DeKnight
Reparto: John Boyega, Scott Eastwood, Cailee Spaeny, Jing Tian, Rinko Kikuchi, Charlie Day, Burn Gorman
Rating: 3/5

SINOPSIS: La guerra contra los Kaiju terminó hace 10 años y Jake Pentecost, hijo del héroe Stacker Pentecost, vive su vida sin preocupaciones. Eso hasta que una nueva amenaza ataca al mundo, y Jake debe convertirse en el reflejo de su padre.


En 2013, Guillermo del Toro estrenó una película de robots versus monstruos que no sólo cumplía con perfectas escenas de peleas, sino también se enfocaba en la humanidad del conflicto. Cuando el mundo se vio en peligro, un conjunto de naciones se unieron y pelearon contra la amenaza. Fue ese amor por la humanidad lo que los salvó. Titanes del Pacífico (2013) encantó a los seguidores de la ciencia ficción por su audacia y su inteligencia, pero además porque logró aludir a algo que pocas películas de este tipo habían logrado.

En Titanes del Pacífico: Insurrección, sin embargo, la ausencia del director ganador del Oscar es palpable. El mundo que tan cuidadosamente había construido Del Toro se desordena, en cierta forma, por un director que no sabe como conectar ambas películas. La secuela de Titanes del Pacífico, dirigida por Steven DeKnight (que también dirigió Daredevil en Netflix), no tiene una historia clara, y recae casi en su totalidad en el carisma de John Boyega (Star Wars), lo que funciona, pero llega a ser cansador luego de cierto tiempo.


Titanes del Pacifico: Insurrección está ambientada 10 años después de la primera película. Jake Pentecost, hijo de Stacker Pentecost, tomó un camino distinto al de su padre. Jake pretendía entrenar para ser un piloto Jaeger, pero se salió del programa de entrenamiento. Se dedica a hacer negocios ilegales, y un día conoce a Amara (Cailee Spaeny), una adolescente experta en Jaegers. Su encuentro pone la historia en avance, pues el par es trasladado al centro de operaciones de la Defensa del Pacífico.

Los cadetes entrenando para ser pilotos son jóvenes de distintas naciones, y mucho tiempo de la película se enfoca en ellos. Sin embargo, sabemos poco de estos personajes, y por ende es muy difícil que importe lo que les pase. Es un contraste importante con su predecesora, donde la historia de sus protagonistas, Raleigh Becket (Charlie Hunnam) y Mako Mori (Rinko Kikuchi) habían sido casi el centro de la historia.

No está muy claro por qué se siguen entrenando a pilotos Jaeger, considerando que la guerra terminó hace una década, pero algo a rescatar es que en esta película, los Jaeger son más modernos y más grandes. Si ves Titanes del Pacífico simplemente porque te gustan las películas de robots, esta no te va a decepcionar. Las peleas son buenas; distintas a las anteriores pero no por eso malas. En ese sentido, este filme no decepciona.


En cuanto a los Kaiju, en esta oportunidad vuelven más grandes y poderosos, aunque con menos relevancia. DeKnight cumplió en la parte de acción, a pesar de que en cuanto a la historia y la trama pudieron haber mejoras. Aún así, es una película entretenida, incluso con sus fallas.

Aunque no logra cumplir con algunas expectativas que dejó la primera película, aún es interesante y entretenida de ver. Titanes del Pacífico: Insurrección se estrena mañana en los cines de nuestro país, con John Boyega como protagonista.

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