Tras mucha espera, la brillante trilogía de Mass Effect nos presentaba su nueva secuela, Mass Effect: Andromeda. El nuevo titulo de BioWare tenía a todos los fanáticos expectantes y con altas expectativas, pero desde su lanzamiento para consolas de nueva generación y PC el pasado 21 de marzo se ha generado mucha polémica a su alrededor.

Lo primero, llevo cerca de dos semanas jugándolo en mi consola Sony y sí, jugué los anteriores Mass Effect. Se preguntaran si es necesario o no haber jugado la trilogía que precede esto y desde mi percepción sí, ayuda a comprender mejor todo lo que ocurre. No profundizaré en la trama, pero Andromeda es la continuación de un arco argumental que algunos ya vimos, y probablemente seamos nosotros, los jugadores nostálgicos, quienes tengamos más compasión  a la hora de hablar sobre él.

Al comienzo del juego se nos da la posibilidad de un inicio rápido con un personaje pre-diseñado que puede ser hombre o mujer, o bien, personalizar a tu protagonista con gran variedad de opciones (si han leído alguna otra reseña mía sabrán que amo esta parte en particular).

El gran desafío de la entrega era ponerse a la altura de lo que ya habíamos visto y de cierta forma lo hace, capta la atención con una historia interesante con un trasfondo político que disfruté y que nos mantiene pendientes, pero lo más importante son nuestras decisiones, nuestras elecciones definirán el futuro de la trama y estos son mis momentos favoritos, puedes quedarte durante minutos pensando qué será lo mejor.

El sentimiento de familia, coqueteo y conexión con el resto de personajes son otro factor que continua y se valora.

El universo que se presenta es admirable, amplios mapas para explorar en nuestro Nomad, un vehículo que  hace más placentero todo con un entretenido manejo, también podremos escanear los planetas para encontrar materiales que nos serán útiles más adelante. Cada planeta es casi un pequeño mundo abierto (de esos tan populares en estos días), con características especiales que varían, desde la gravedad hasta climas que se tornan extremos.

El  combate es una de las cosas que mejoró considerablemente, el equipamiento de un jetpack da la posibilidad de batalla con movilidad vertical, además, mientras estás en el aire y disparas caes lentamente, lo que te da más tiempo para generar jugadas. Esto combinado a un excelente gunplay hacen de los enfrentamientos muy interesantes.

Pero no todo puede ser bueno, lamentablemente Andromeda tiene muchos puntos débiles. Los lugares tienen diferencias de calidad, pasas de ver paisajes asombrosos con hermosas cinemáticas a malas gráficas, bugs, personajes que desaparecen de la escena y animaciones no dan la talla de sus predecesores.

Además de los problemas técnicos hay inconsistencia en las misiones, siendo aburridas y lentas, cuesta digerir las primeras horas de juego y que al menos a mi, me arruinaron de cierta forma la experiencia de juego.

Un modo cooperativo sin mayor relevancia o la disminución de habilidades de nuestros acompañantes en el campo de batalla restan cada vez más puntos a la calificación final que se le podría dar al titulo.

En resumen, prometía ser un buen juego, debía ser un buen juego, pero da la sensación de que le faltó tiempo. Trató de abarcar mucho sin preocuparse de los detalles que son los que finalmente son la base de un buen juego. Puede que haya integrado mejoras al sistema de batalla y la calidad gráfica, en ciertos momentos, pero deja mucho que desear el diseño de misiones, el árbol de habilidades y el rendimiento general del titulo. Andromeda no logra estar a la altura de los otros Mass Effect.

 

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