A simple vista Overwatch es un “First Person Shooter” (En adelante FPS) muy simple. Dos equipos de seis se enfrentan unos a otros por el control de un objetivo en grandes y detallados mapas. El juego no cuenta con un modo de historia, ni con mucho mas contenido, a simple vista pareciera ser un juego del montón… pero al invertir horas de juego en Overwatch uno se da cuenta de que el abanico empieza a abrirse y un mundo con un sello distintivo comienza a aparecer ¡el sello de Blizzard!

Overwatch es un extraño caso de menos es más, el juego solo tiene 4 modos de juego, de los cuales dos son prácticamente un entrenamiento, pero eso no es lo que hace especial a Overwatch, lo que realmente destaca es la profundidad en cada uno de sus personajes y el detalle del diseño de cada nivel. Mientras más juegas, mas descubres, su magia está en cómo interactúan cada uno de los veintiún personajes entre si y como un simple cambio en el equipo puede afectar en cómo se desenvuelve una batalla, después de horas de jugar al Beta y al recientemente salido juego, aun sigo descubriendo que las mínimas acciones que un personaje puede hacer, puede contribuir ampliamente al desempeño del equipo.

Overwatch se siente como una mezcla de todos los FPS existentes. Tiene el dinamismo de Team Fortress (donde se puede cambiar de personaje durante la batalla), el diseño de niveles y plataformas de Quake y  la precisión requerida en Counter Strike, pero Overwatch no solo toma cosas de otros FPS, si no que lo lleva mas allá, transformando el shooter en una experiencia fresca y moderna, segura de cada uno de sus elementos y como estos interactúan entre sí.

Esta experiencia se centra principalmente en su vasta y elaborada variedad de personajes. Estos personajes son bastante simples de entender, pero desbordan personalidad por cada uno de sus poros, son personajes que individualmente podrían ser protagonistas de su propio juego: Hanzo puede trepar paredes, marcar enemigos para saber su posición detrás de las murallas y aniquilarte de un solo flechazo, mientras Bastion es un robot que literalmente puede perforarte a balazos en su forma de torreta, Tracer es una ágil combatiente que puede distorsionar el espacio-tiempo para moverse rápidamente por el campo de batalla. Esto le da a cada uno de los personajes una distintiva forma de jugar, dejando de lado las “Clases” y valorando la individualidad de cada uno de sus personajes. Esta variedad hace que cada persona tenga un personaje con quien llevarse bien y de alguna manera logra que la interacción entre estos sea, en el mayor de los casos, justa y entretenida. Es verdad, a veces se siente que una Tracer esta destruyéndote y es imposible de detener, pero cambia tu personaje a Reinhardt y su escudo y mazo dejaran a Tracer en el piso en poco tiempo, siempre habrá una manera de lidiar con un problema que tenga tu equipo, añadiéndole una impredecible variedad de posibilidades dentro de una batalla.

PS4-HEROGALLERY

El jugador parece siempre estar aprendiendo algo nuevo, detalles que puedes estar ignorando se transformaran en elementos esenciales para tus combates, por ejemplo, las pistas auditivas son alertas que inconscientemente son parte de mi modo de jugar, escuchar a McCree diciendo “It’s High Noon” quiere decir que mi vida corre peligro, o escuchar la característica fanfarria de Bastion al transformarse en un taque asesino pueden llevar a la victoria o la derrota fácilmente.

La naturaleza social del juego es otro de sus puntos altos, el juego requiere el trabajo en equipo, en el mejor de los casos saber cómo complementar a los personajes con sus distintas ventajas y desventajas. Además al final de cada juego cada participante del combate puede dar un “Like” a otros jugadores basado en su desempeño dentro de la partida y no todo se mide en “Muertes”, si no que, también se premia por ejemplo la cantidad de daño absorbido como tanque, o la cantidad de vida recuperada como healer, incluso el tiempo en que se está en el objetivo. Esto, sumado al “Play of the Game” hacen sentir al que incluso después de una devastadora derrota el juego se mantenga positivo y “Amistoso” lidiando con la frustración característica de estos juegos, sobre todo cuando uno está recién comenzando.

Una de las cosas que podría criticar de Overwatch es el sistema de micro transacciones. El juego tiene distintos Skins y arreglos estéticos para los personajes que pueden ser comprados con Oro o pueden salir aleatoriamente en una caja de premios, todo bien hasta ahí. El problema es que el oro del juego no se puede obtener simplemente por jugar, el oro es una de las recompensas que te pueden salir aleatoriamente en las cajas y tampoco se puede comprar oro con plata real, si no que solo se pueden comprar cajas, dejando todo totalmente “a la suerte” y no como en Heroes of the Storm, donde,  si te gusto el Look de un Skin, puedes comprarlo directamente.

Otro punto importante a mencionar es que el juego no cuenta con un modo de Historia y necesita estar conectado a Internet en todo momento. Esto es especialmente importante apara los usuarios de PlayStation 4 y Xbox One que requerirán de la subscripción mensual de cada consola para jugar, por lo que si buscas una experiencia de un solo jugador no la encontraras aquí. Esto no quiere decir que el juego carezca de historia, como podemos ver en otras notas de Canal Freak, Blizzard se ha preocupado de irnos contando de la historia de Overwatch de distintas maneras fuera del juego  con cortometrajes o comics que nos dan una idea de lo que está ocurriendo. Además de eso, en cada mapa, dialogo o interacción entre cada personaje nos da una idea de cuál es su personalidad y rol del personaje dentro de este nuevo universo que recién se está formando, debes tener los ojos abiertos y fijarte en cada detalle. Para aquellos que les guste descubrir cosas y inviertan su tiempo en saber más de la historia de Overwatch tendrán mucho de que gozar en sus partidas.

Gráficamente el juego definitivamente es genial, como todo buen juego de Blizzard, los escenarios y personajes están llenos de detalles. El juego, a diferencia de la mayoría de los FPS, se ambienta en un futuro “Optimista” en el que, en la tierra, la tecnología sigue en desarrollo por lo que no veremos pueblos en ruinas, ni catacumbas con calaveras, muy por el contrario, veremos ciudades en pleno desarrollo, escenarios futuristas y llenos de colorido. Además, estos escenarios están basados en lugares reales ya que este juego no se centra ni en el espacio, ni en un mundo de fantasía, si no que los eventos estan desarrollados en la tierra, por lo que podemos ver locaciones como “El Dorado” en Mexico, “King’s Row” en Londres o “El templo de Anubis” en Egipto. Y como ya se dijo antes cada personaje tiene una marcada personalidad que también se puede ver en sus detallados diseños y gráficos, es cosa de que vean las fotos y videos de esta nota y se darán cuenta.

Overwatch puede ser un FPS en pañales, incluso podría argumentarse que trae poco contenido como muchos dicen en internet, pero la verdad es que quienes lo están jugando saben que tiene un alma mucho más profunda, como dije, lo único que me quedo dando vueltas, fue el tema de las transacciones y si eso es lo que menos me gusta de este juego, quiere decir que todo lo demás está realmente pulido y creado a la medida de un jugador exigente, en lo personal, estaba alejándome de los FPS ya que sus iteraciones eran repetitivas año a año, pero Overwatch me trajo la esperanza de volver a tomar mis pistolas, además de demostrarle al mundo que no es necesario tener Sangre y Gore para hacer que un FPS sea exitoso.

El Mundo necesita Héroes. ¿estás conmigo?w8mue7djlbzm5zsle6su

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