Necropolis fue una rara experiencia para mí, por una parte, me invitaba a seguir jugando y continuar explorando su bando mundo, pero al mismo tiempo me frustraba con su sistema de progresión. Necropolis es un juego que tiene tantas aristas como los modelos de sus personajes.

El juego es uno de esos ya famosos y de moda en que morir no quiere decir que es algo necesariamente malo, sino una oportunidad de aprender para posteriormente sobre pasar dicha dificultad. pero Necropolis, añade el elemento del azar, puesto que al volver a “nacer” el mundo se genera de forma aleatoria, cambiando desde los cuartos hasta los enemigos que nos encontraremos.

En la teoría esto suena maravilloso, pero en la realidad es un arma de doble filo, puesto que el supuesto aprendizaje que se tiene de un enemigo en particular se pierde totalmente al ya no estar este en el mismo lugar, en ocasiones, no volveremos a ver a dicho enemigo en un buen rato y por lo tanto “olvidamos” esta lección. Esto no quiere decir que el juego sea malo, al contrario, cuenta con muchas opciones desde armas hasta mejoras para tu personaje que van a ir aumentando junto con tu progresión, dándote herramientas y métodos para controlar a tus enemigos.

El combate en Necropolis es parecido a una versión simplificada de Dark Souls, lo que no es malo en lo absoluto, se basa en armas en cada mano que tienen golpes rápidos y golpes más fuertes que lógicamente son más lentos, además de contar con un sistema de energía, que se va gastando cada vez que das un golpe evitando que puedas simplemente atacar sin control a tus oponentes. Además, el juego te permite esquivar, lo cual no será posible si no tienes energía.

El juego cuenta, además, con un gran sistema de creación de objetos, donde podremos crear pociones y comida para ayudarnos en nuestro camino. Al principio puede parecer un poco confuso, sobre todo con la descripción de algunos ítems que no dejan claro que es lo que hacen en virtud de darle un texto de humor al juego, eso quiere decir que muchas veces tendremos que experimentar para ver que queremos hacer en el futuro.

Necropolis de todas formas, y como muchos otros juegos, brilla muchísimo más con amigos, donde hasta cuatro jugadores pueden explorar este mundo en conjunto y ayudarse y revivirse. Claro que no todo es color de rosas pues los ataques de nuestros amigos también nos afectaran a nosotros por lo que la coordinación y la comunicación son fundamentales. No hay nada más gratificante que llevar a los enemigos a una trampa conformada por tus compañeros que pueden atacar con pociones o poderes.

Necropolis es una caja de sorpresas, si pasas los pequeños problemas que tiene, estarás frente a un juego bastante entretenido y un gran reto, recomendaría este juego especialmente a quienes tengan con quien jugar, ya sea una o las tres personas extra dan un plus bastante interesante.

 

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